Hoy, hace un rato, camino al trabajo tomé un taxi pues me dió un poco de flojera eso de traer coche y esperar algún lugar para estacionarme, circulando venía cuando vi a un hombre tirado a media calle, su moto a un lado de él, varios ayudando al tráfico y auxiliándolo, pero él, inmóvil, yacía en esa calle muy transitada, por muchos y supongo que también por él, quien sigo suponiendo, no imaginaba que este día le iba a tocar ser parte de las estadísticas, que sirven de referente para las charlas demagógicas del gobernante en turno y como reunión de quienes se quedan a sufrir por los que nomás no van a volver.
Después de pasar por ese punto y antes de que me pusiera a pensar un poco al respecto, el taxista me hizo el ya tan acostumbrado comentario de "esta ciudad es muy peligrosa". Esa es una afirmación tan certera que se sobreentiende para el que vive aquí. He visto muchos accidentes en mi vida, algunos han sido propios y creo que de tan dolorosos ya ni intento recordarlos a detalle.
Hoy, ese accidente me hizo pensar.
Después de pasar por ese punto y antes de que me pusiera a pensar un poco al respecto, el taxista me hizo el ya tan acostumbrado comentario de "esta ciudad es muy peligrosa". Esa es una afirmación tan certera que se sobreentiende para el que vive aquí. He visto muchos accidentes en mi vida, algunos han sido propios y creo que de tan dolorosos ya ni intento recordarlos a detalle.
Hoy, ese accidente me hizo pensar.
0 comentarios:
Publicar un comentario